HURRA&BRAVO

ARTISTA PORTADISTA #9: Pablo Auladell

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Llegamos a Pablo Auladell a través de Bonito Editorial. Fue Eli, su presidenta de honor, quien nos propuso este portadón y no podemos estar más agradecidos. Premio Injuve en 2000, con una carrera apabullante hasta el Premio Nacional de Cómic en 2016, Auladell hace defensa del silencio y la vida en la periferia. Desde Alicante firma ilustraciones con sabor a clásico. Hablamos con él y caímos rendidos

Leyendo tu biografía, vemos que eres licenciado en Filología Inglesa y que te empeñaste en dibujar hasta conseguir el premio Injuve. Quizá esto sea demasiado resumido, pero... ¿eres autodidacta?

Resumiendo, sí. No pude hacer Bellas Artes, como era mi intención, y en aquellos años no había cursos, talleres ni másters  de ilustración, como ahora. O yo los desconocía. En la pequeña ciudad con mar, en mi barrio, en mi entorno familiar, resultaba inconcebible una profesión relacionada con el dibujo. Yo era el muchacho provinciano, ignorante y algo apocopado que dibujaba cómics del Oeste y quería ser como Giraud.


Desde que Eli de Bonito Editorial nos habló de tu trabajo, estamos hipnotizados por tus ilustraciones. Vemos trazos clásicos, como de grabado goyesco y un bestiario muy definido. Nos atrevemos a decir que eres un "rara avis" dentro del cliché de la novela gráfica. ¿Crees que la ilustración editorial está muy influenciada por corrientes modernas en lugar de mirar más a la pintura clásica?

Más bien ocurre como en todo: hay modas y tendencias, estéticas y deslumbres que generan oro y el mercado trata de explotar esa mercancía. En esa dinámica de inmediatez no se puede tener como modelo lo clásico, porque lo clásico se sustancia en todo lo contrario. En la ilustración ha habido la época collage, la época textura, la época pictoricista, la época minimalista y, ahora, hay un momento Paula Bonet. Y está bien que sea así, ¿acaso sería mejor si mirara más a la pintura clásica? Uno hace elecciones según su forma de trabajar y cómo quiere que sea su obra. Se puede ir por la autopista, velocidad, inmediatez y ruido, atendiendo a lo moderno, a lo actual; y se puede uno posicionar en un punto dentro de la corriente de un río que viene de lejos y dejarse sedimentar por lo que ella trae. Pero no es una cuestión moral, de mejor o peor.

Destacamos la calma tensa de tu trabajo. También leemos tu defensa del silencio y del descentralismo laboral (sigues viviendo en Alicante), cosas que desde aquí apoyamos. ¿Crees que esta apuesta por el no-ruido es clave para tu imaginario?

Es clave para desarrollar mi trabajo con los presupuestos estéticos y de concepto que he elegido, pero es muy difícil conseguirlo. Tampoco es cuestión de estar de espaldas a todo, porque el emboscado, aunque transite otros senderos, no debe permanecer ignorante de la vorágine y de lo que se cuece en el meollo del bollo del volcán.
Pero no recuerdo haber defendido el descentralismo laboral (sí el silencio). Si sigo viviendo en Alicante es seguramente porque,  justo cuando tocaba profesionalizarse, apareció todo lo de internet y sus colosales consecuencias y ya se hizo mucho menos necesario irse a los centros editoriales, que eran entonces Madrid, para la ilustración, y Barcelona, para el cómic.


Nos es imposible no imaginar tu trabajo en animación, ¿te interesa esta vertiente? ¿has tenido propuestas?

Me interesa, sí. No he tenido propuestas aunque ese mismo comentario me lo han hecho en un par de ocasiones. Tuve una vez una propuesta de un guionista de cine que quería adaptar La Torre Blanca, pero a imagen real.

 

Pide un deseo

Aprender a dibujar bien, algún día.

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